Ahora que por fuerza vírica
o mayor nos dedicamos en cuerpo no presente a la docencia en línea —esa delgada línea roja
de filosofía de trinchera—, no estará de más allegar materiales para ella. Sean
aquí los procedentes de unas literaventuras que pretenden combinar
ironía, desenfado y precisión. Síntesis conceptista o hija de la magnífica
teorización dispuesta por Gracián en esa Agudeza y arte de ingenio (1648)
más vanguardista, sin duda, que la academia decimonónica y su herencia y
gerencia de envaramiento, falso positivismo y alergia a la vida. Camina así el lenguaje
del blog, en tanto instrumento didáctico, hacia la abolición del academicismo.
Ese lastre para el desarrollo de las Humanidades.