sábado, 24 de octubre de 2020

X, 34. Que no está el horno para gatos

 

Sempiterno arte de birlibirloque: el bulo goza de bula para dispararse como una bala a la que de continuo se le da bola. Así no hay quien pueda. Véase, si no, el crédulo exitazo del gato microondeado.

 

V, 20. El gato microondeado en la posverdad (4-6-2017). Están locos estos norteamericanos, dices mientras pones ojitos bobalicones que la mascarilla no cubre.

 

V, 21. Gato jurisconsulto al horno (10-6-2017). Vende lo desconcertante. Y como vender es el arte de vendar y velar la verdad, lo demás viene dado: así, la alta tendencia del error a perpetuarse, en el mundanal ruido y en el mundo académico.

 

V, 22. Bibliografía con gato encerrado (24-6-2017). Como en sesudos tratados de Derecho. Porque «si algo se cita, nombra o sale en el teleplás, existe; como existe, entonces se cita, nombra o sale en el teleplás. Y vuelta a empezar». La ficción, esa conductora de nuestros destinos.

 

V, 24. Horneado narratológico (25-8-2017). «Vladimir Propp, esa mente maravillosa, pertenece a la extraña estirpe de quienes se ponen el calendario por montera.» Con su libro de 1928 se entiende muy bien que el gato microondeado es un constructo (que dicen hoy los redichos que saben) de nuestras anteojeras folklóricas.

 

No está el horno para gatos. Pero ya lo avisó Propp: «los cuentos nuevos no son jamás otra cosa que combinaciones de los cuentos antiguos». Por eso la posverdad (otro eufemismo de cogérsela con papel de fumar) lo sigue teniendo tan fácil como lo tuvo siempre la mentira. No está el horno para gatos, bueno, vale.

O sí.

 

viernes, 7 de agosto de 2020

X, 33. La verdad, la mentira y sus parientes intermedios

 

Sepan cuantos esto oyeren que los señores de las Redes sin distancia social borran sus cuentos a las cuentas de Trump, por expandir coronabulos. A buenas horas, andará diciendo ya el Comandante en Jefe de la Mentira. Ítem más: que la guapura de guasap va a serlocjolmizarse incorporando una lupa de verificar mensajes. ¿Elemental, querido Watson? Pobres son aquellas inservibles cerraduras de poner puertas al campo o estas herramientas herrumbrosas que los usuarios despreciarán por preferir que los suyos les mientan mucho. Mejor entonces que la lupa, la pipa de reflexionar (cervantinamente) echando humo.

domingo, 12 de julio de 2020

III, 60. El clima ya no es lo que era


Observemos una señora paradoja. Quizá la madre de todas: el clima y la historia comparten la constante del lento cambio continuo. Razón por la cual, en cualquier punto del trayecto se da, por fuerza, una coincidencia con algún punto anterior. Por eso lo absurdo de la exclamación, entre sorprendida y corajuda, «¡En pleno siglo XXI!», hija de la superstición del progreso que se niega a constatar que los cambios se producen sin objetivo alguno. O dicho con giro que inventaría Quevedo: sin ton ni son.

sábado, 13 de junio de 2020

X, 32. Literatura española a vista de blog


Ahora que por fuerza vírica o mayor nos dedicamos en cuerpo no presente a la docencia en línea —esa delgada línea roja de filosofía de trinchera—, no estará de más allegar materiales para ella. Sean aquí los procedentes de unas literaventuras que pretenden combinar ironía, desenfado y precisión. Síntesis conceptista o hija de la magnífica teorización dispuesta por Gracián en esa Agudeza y arte de ingenio (1648) más vanguardista, sin duda, que la academia decimonónica y su herencia y gerencia de envaramiento, falso positivismo y alergia a la vida. Camina así el lenguaje del blog, en tanto instrumento didáctico, hacia la abolición del academicismo. Ese lastre para el desarrollo de las Humanidades.

miércoles, 13 de mayo de 2020

X, 31. Deporte en confinamiento


La serie VIII de Literaventuras, «Sublime arte efímero», colecciona estampas de escenas deportivas que se transmutaron en mágicos regalos de belleza fugaz. Se me antoja que tal serie ofrece buena oportunidad para practicar el plan B (que sí, que siempre hay uno) del deporte sedentario —ese oxímoron feliz— a que fuerza el confinamiento.