domingo, 29 de diciembre de 2013

X, 12. Índices, 22-24 (octubre-diciembre 2013)

Los números resumen y subsumen bien: 2 años y 170 posts leídos unas 14500 veces desde 61 países[1]. Las letras… Las letras ahí quedan, velando y desvelando momentos, ideas, pálpitos y tal vez, por qué no, palpitaciones.
Dentro de unas horas, no otro día: otro año aguarda. Como en un espejismo, bien notaremos el cruce artificial de la frontera.

sábado, 14 de diciembre de 2013

IX, 21. «En escrito yace esto, es cosa verdadera»

Cerrado el paréntesis de autocrítica, que como es habitual suele ser leve y breve, Campuzano concluye que no era un espejismo: «realmente estando despierto, con todos mis cinco sentidos», «oí, escuché, noté» que dos perros sostenían un coloquio «y, finalmente, escribí, sin faltar palabra por su concierto», aquella conversación canina.

domingo, 8 de diciembre de 2013

X, 11. Una recapitulación literaventuresca

Hacer preguntas para saber. Magnífica aventura. Aventura hecha de palabras, de lecturas, de letras. Literaventura. Figura en la presentación de este blog, que va ya camino de los dos años: el presupuesto racionalista y cartesiano según el cual un hombre puede conocer el cosmos todo encerrado en una habitación oscura, con sola su mente, es a medias cierto, pero no completamente falso. Un ciudadano puede saber del mundo dentro de una habitación que conserve una biblioteca. La habitación habrá de ser, por tanto, luminosa.

domingo, 1 de diciembre de 2013

V, 15. Enseñanza de español en guerra (A1)

Deseable alcanzar la belleza de la razón científica. Imitando, por ejemplo, la costumbre de los matemáticos de buscar las hipótesis explicativas más potentes y sencillas. Pongamos: una lengua se aprende o por obligación o por placer. Dejemos de lado ahora, bien que con disgusto, el placer: otro sinónimo aquí de la voz filología.

sábado, 23 de noviembre de 2013

I, 24. «Hot dog»

Lubrificada con tomate, penetra una salchicha en un pan ardiente que acaba de ser horadado por metálico instrumento, al que no faltarán miradas que le atribuyan forma de consolador. Lo llaman hot dog o perrito caliente. Y se merca, anunciándose como apetitoso, no con otra finalidad que la de ser comido. Hace siglos que pan significa ‘vulva’ y/o ‘vagina’, como atestigua hoy nuestra frase coloquial «¡Esas manos, que van al pan!»; tampoco es de ahora comer con el sentido de ‘mantener una relación sexual’. Y con los perros, ¿qué nos pasa?

sábado, 16 de noviembre de 2013

IX, 20. Comer almendras y soñar cosas tremendas

Por decirlo todo: el alférez Campuzano padecía de bubas, oiga usted. Vamos, que había contraído la sífilis. De ahí que hubiera dado con sus huesos en el Hospital de la Resurrección. Donde curaban esa enfermedad a base de «sudores» en la cama y dieta de «muchas pasas y almendras». Y ya se sabe que el magnesio de la almendra ayuda a conciliar el sueño. Un relajante muscular.

sábado, 9 de noviembre de 2013

IX, 19. Salto con red

Más fácil resulta creer que dos perros charlan despaciosamente durante la noche. Bendita noche de perros. Más fácil de asimilar, digo, que Hugo Chaves se aparezca en modo pájaro cantor, o en forma de pétreo rostro tallado en el Metro de Caracas. Será porque lo primero lo cuenta Campuzano, o Cervantes, mientras que quien silba o relata lo otro es Nicolás Maduro. Que no hay color.

viernes, 1 de noviembre de 2013

IX, 18. Las virtudes del pájaro solitario

Últimamente, al señor presidente de la República Bolivariana de Venezuela se le viene apareciendo una barbaridad su Antecesor. Si la Virgen es que baja mucho, que decía Francisco Umbral, a Nicolás Maduro se le anuncia de continuo el Teniente Coronel Hugo Chávez, envuelto en sacra estela católico-maoísta, peronista o rojifascista. Ordene, Santo Comandante.

sábado, 26 de octubre de 2013

IX, 17. Interpretación poliédrica (o cervantina)

Se veía venir. El licenciado Peralta no cree al alférez Campuzano cuando este afirma que ha oído conversar a dos perros. Eso no cabe en cabeza humana, ni las leyes naturales permiten que suceda tal hecho extraordinario. El alférez tenía prevista la reacción de su interlocutor. De modo que Campuzano añade tres nuevos factores que reducen, o relativizan, la distancia insalvable que la naturaleza y la imaginación fijan entre lo ordinario y lo extraordinario. Vamos: que la verdad y la mentira no dibujan un simple triángulo (naturaleza — imaginación o software mental — hecho), sino un poliedro. O en forma menos geométrica: los límites entre verdad y mentira se tornan difusos si se les aplican esos tres factores de corrección, o alguno de ellos. A saber:

sábado, 19 de octubre de 2013

IX, 16. De los límites para la verdad

Como otro cualquiera en la época que sea, Cervantes fue un hombre de su tiempo. Digo: apenas traspasó alguna de las líneas rojas trazadas entonces. Si para nosotros es la democrática, abriéndose el XVII la principal línea roja seguía siendo la teológica. Pocos discuten hoy, al menos en público, principios como una persona mayor de edad, un voto. Todo lo más, con asomo de condescendencia se aprecian provocaciones como la de Borges: «la democracia, ese curioso abuso de la estadística». Ya se sabe: cosas de escritores desocupados, inteligentes o irónicos. En 1613, casi nadie pondría en solfa la idea de que, situado por sobre el mundo terrenal, regía otro metafísico. Hábitat o ecosistema de la divinidad. Cervantes —el contrarreformista Cervantes— tampoco.

miércoles, 16 de octubre de 2013

IX, 15. De la obligación de dudar

Entre los principios tan seguros como esclerotizados del catecismo decimonónico del padre Ripalda periodístico sigue figurando, y repitiéndose, aquel de que los hechos son sagrados y las opiniones son libres. A pesar de su mezcla sacroprofana (o quizá por eso), el axioma desprende un tufillo clerical que echa para atrás. Y se funda en dos arcaicos espejismos: que los hechos —que el catecismo suele confundir con las noticias— resultan entes uniformes, monolíticos y monológicos, susceptibles de ser narrados linealmente y como verdad de la buena, con estructura piramidal invertida, escalera de cinco o seis W y todo; y que una opinión no está sujeta a los dictámenes de la línea editorial, a su vez trazada por la secta política de que derive, y por los anunciantes y subvencionadores. Que pagan. Demasiada complejidad como para que el catecismo periodístico —surgido en el XIX, como casi todo nuestro veraz y voraz mundo del siglo XXI— no haya entrado en crisis. Pero que en barrena.

martes, 8 de octubre de 2013

II, 10. El cementerio de texto

El día después, albricias, de que el tedioso y odioso calendario te obsequiara, en paradójica gracieta, con otro año. Te pegas el enésimo madrugón de tu vida laboral. Dispuesto, no faltaba más, a cumplir con la misión. Séase: contribuir, desde humilde aula, a eso que el buen pueblo llama la culturización. Cualquiera que fueren los significados de tales palabros, culturización y pueblo, ya hubo quienes sostuvieron sin pestañear que molaban mazo: la culturización y el pueblo, digo. Serían los expertos; gentes que, por la manía de distinguirse de los subordinados, en sus lustrosos informes van ya por la aculturación: que comentar la factura del teléfono también es cultura, coño. A lo que iba: agarras, vas, te levantas, enciendes el periódico y constatas que la Prensa es que no para: otro aluvión de noticiones. A cuál peor. El de hoy: que es que no nos enteramos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

III, 41. Otra «nibola», 9. El género

La nibola, una nivola de bufón, había asentado Francesillo de Azcoitia. Enseguida recordó José María, que era un memorión, que a Unamuno se le había puesto en los mismísimos llamar nivola a Niebla: «mi diabólica invención de la nivola». Después los historiadores de la literatura, en su mucho repetir sin pensar, que es que no les da tiempo, habían pegado la etiqueta en sus manuales. ¡Ah, los historiadores! Los había que se comportaban como reponedores de supermercado. Revisaban las páginas preceptivas y clasificatorias, cual estanterías de los productos narrativos, y comprobaban que el género estuviera justo en su sitio: novela griega, novela de caballerías, novela pastoril, novela picaresca, novela cortesana, novela realista… Y nivola unamuniana. Ahí, serios y cabales, en plan mecánico o académico, reponiendo género. Literario.

martes, 1 de octubre de 2013

X, 10. Índices, 19-21 (julio-septiembre 2013)

Confirma el contador, con su algo más de 12200 visitas en estos veintiún meses, el lema juanramoniano de Literaventuras: «A la minoría siempre». Encantado de charlar con quienes, salvando geografías, se acercaron por aquí procedentes de cincuenta y nueve países[1].

sábado, 28 de septiembre de 2013

VII, 7. Penúltimo humanismo

Me envía Antonio Prieto, mi querido maestro, su más reciente libro, Penúltimo cuaderno. Una reivindicación de la cultura humanística (Barcelona, Ariel, 2013). Luego, en conversación telefónica, me anuncia su próxima novela. Va a quedar lo de penúltimo muy dependiente de los cambiantes contextos. Les pasa a las palabras. Rige aquí un posible sentido de penúltimo el «temor a caer ya en el lado de allá para comprender mejor a los autores finados con los que procuré entenderme sin llegar a excesos» (p. 7). Temor que salvó siempre la aguda mirada de Prieto: «años ha miraba a los alumnos y advertía con escondido gozo que yo continuaba sin saber contar el tiempo» (p. 70).

sábado, 21 de septiembre de 2013

IX, 14. Espíritus vitales

Se experimenta el proceso de ficcionalización progresiva no solo en textos políticos como El Concejo de Furió o las Constituciones de 1812 y 1978. También en los científicos. Y no me refiero ahora a la llamada «deriva mística de la física actual», pues tengo la fea costumbre de no hablar de lo que no entiendo. Así que volveré la vista al Examen de ingenios para las ciencias, del sensato Huarte de San Juan. Aquel primerizo libro de psicología —que tanto gustaba a Cervantes— traía a colación «los espíritus vitales», «los cuales andan vagando por todo el cuerpo y están siempre asidos a la imaginación y siguen su contemplación». De suerte que, cuando un hombre «está contemplando en alguna mujer hermosa», «luego acuden estos espíritus vitales a los miembros genitales y los levantan para la obra». Una indiscutible verdad científica a finales del siglo XVI.

domingo, 15 de septiembre de 2013

III, 40. Otra «nibola», 8. Canción histórico-satírica

La biblioteca sería el mundo, según Hugo de Foleto y Jorge Luis Borges, pero la librería con el aire acondicionado a tope apenas daba para Polo Norte. A Francesillo de Azcoitia su primo, el correveidile pancrónico de Zúñiga, le estaba pegando un plantón de no te menees. Así que, harto de esperar y medio congelado, salió del benemérito establecimiento. Por la calle se dio a la tarea de repasar, con sus gafas robóticas, Jot Down, inagotable fuente de esperpentismo. En alegre compaña de otros transeúntes que, aplicados en sus móviles aplicaciones o encerrados en el mundo virtual de sus tamagochis parlantes —proyecciones de su yo social, o a lo menos de su brazo—, iban siendo atropellados en tiempo real cuando venga de poner y recibir tuiters y guasaps vitales: «mAñaNaa maKuEshto to pRoNtiiKoOo». Y zas, el trolebús que arrambla con el cani, por cruzar en rojo mientras mima distraído su sintaxis emoticona.

martes, 10 de septiembre de 2013

IX, 13. «Et tout le reste est littérature»

Vas por la mañana en el coche, tan contento, madrugón mediante a trabajar para contribuir a sufragar los gastillos de La Casta político-bancaria, y vuelves a caer. Enciendes la radio. ¡Ah, la radio! Fuente del maná esperpéntico que todos los días, y fiestas de guardar, viene del cielo. Lo reconozco: hoy ha sido para bien. Tenía terminado este post, pero sin que se me ocurriera cómo titularlo. Y un post es como un aristócrata pobre: sin título no es nadie. De pronto, esta mañana, ya digo, hete aquí que se nos aparece por las ondas García Margallo, uno de los ya escasos ministros del Gobierno de la Marca España al que le faltaba pronunciar su ración de frase histórica. Para que se la graben sobre algún monolito o marmolillo: «La Constitución de 1978 son solo dos artículos, y lo demás es literatura». Gracias, ministro. Ya sé cómo titular la pieza.

lunes, 9 de septiembre de 2013

X, 9. Más sobre el leninismo de La Casta

Lo ha dejado escrito Esperanza Aguirre, ese personaje que inventaron el Wyoming —por aquel entonces grande— y sus inteligentes bufones de Caiga quien caiga. La parrafada de Aguirre reza «Ha llegado la hora» (Abc, 9-9-2013):

A veces he pensado que Lenin, el inventor de la diabólica estructura de los partidos comunistas en los que todo se supedita a la voluntad del líder bajo la falacia del centralismo democrático, se quedaría asombrado al ver cómo su estructura ha sido copiada por los partidos democráticos españoles. Con el sistema electoral español y sus listas cerradas y bloqueadas, los partidos políticos españoles, aun sin quererlo, han acabado por funcionar de manera que la opinión de los militantes no tiene ni siquiera cauces para ser conocida por los dirigentes.

sábado, 7 de septiembre de 2013

IX, 12. Ficciones progresivas

En un relato plagado de esas bromas tan serias nada infrecuentes en Borges, «Tlön, Uqbar, Orbis Tertius» (Ficciones, 1944), descubrirán los curiosos este pasaje de antología: «Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro. Juzgan que la metafísica es una rama de la literatura fantástica». La explicación del chiste, que lo acompaña de inmediato en la frase siguiente, muestra que el escéptico Borges ha ocultado la metafísica de nuestro mundo —para enseguida desnudarla— tras el velo de la azarosa filosofía o ciencia de Tlön, orbe inventado: «Saben que un sistema no es otra cosa que la subordinación de todos los aspectos del universo a uno cualquiera de ellos».

domingo, 1 de septiembre de 2013

III, 39. Otra «nibola», 7. La Vuelta a España

Todo estaba conectado, tenía escrito Francesillo en su Libro de los cascabeles. Cansinas e inexorables se meneaban las placas tectónicas. Con fuego mineral de volcanes iban alumbrando un paisaje acá, otro acullá. En cada paisaje se asentaba luego una fichita del Risk universal: cierta tribu. Que enseguida asociaba su paisajillo de cortos vuelos con un hecho diferencial. La cosa aquella del sentimiento. Dado que estaba por descubrir uno sostenible con independencia del estómago, ese garante de las fichitas del tablero, no quedaba sino prender fogones: la gastronomía propia, considerada en sí misma un derecho de fundamento histórico arraigado in illo tempore, miles de lunas antes. Así que a los fogones se les encomendaba la misión de alcanzar la ebullición, o sublimación, del susodicho sentimiento. Et voilà: se cocía un nacionalismo. Sí, todo iba cocido, o cosido con los sutiles hilos del efecto mariposa: las placas tectónicas, manantial ideológico de las gastronomías patrias o nacionalismos. Un regalo envenenado o cateto del núcleo ardiente de la Madre Tierra.

miércoles, 28 de agosto de 2013

III, 38. Otra «nibola», 6. El conferenciante

Subterráneos históricos permitían a Francesillo de Zúñiga ir del futuro al pasado y viceversa, haciendo fugaz escala en el presente. También simultanear escenas. No es que se desdoblase durante excursión astral u otras zarandajas de budistas aficionados. Es que viajaba en un visto y no visto desde Al Andalus hasta el Reino de León. Y viceversa. Los subterráneos del tiempo no sabían de fronteras geográficas ni políticas o ficticias, que hasta allí abajo no se prolongaban, de modo y manera que aquellos hechos diferenciales de las taifas y los reinos medievales, de las regiones y los cantones modernos, de las autonomías postmodernas, quedaban abolidos en un pispás pancrónico. El de Zúñiga y sus acompañantes, no sé qué decirte, Buñuel, Larra y Dalí, o tocayos como Umbral, Quevedo y Goya, quedaban, por su mucho trasvase subterráneo, a salvo de toda aquella catetada solo en apariencia diferencial: lo mismo te bailaban una muñeira que una sevillana; otrosí, una jota, un chotis o una sardana. A los acordes de una banda de txistularis.

sábado, 24 de agosto de 2013

VI, 22. La literatura como rama de las CC. de la salud


«Está en su mano inmortalizar Albacete», repentiza el Autodidacta en La Rosa de Alejandría (1984). Uno de tantos lugares de La Mancha: la literatura es que tiene mucho mando. En general, el arte, ese almacén de ocurrencias, sublimes y de las otras, que la vida imita sin cesar: «desde que el cine es cine los criminales reaccionan como los criminales cinematográficos», afirma cargado de razón Vázquez Montalbán en aquella misma novela suya. Se entiende que de la literatura mane una de las principales fuentes de conocimiento científico —el que se difunde mediante acrónimos y siglas— sobre la conducta humana.

martes, 20 de agosto de 2013

I, 23. El perro de Pedro y la llave de Pierre

Extraordinario servicio, con perdón, prestaron Pierre Alzieu, Robert Jammes e Yvan Lissorgues cuando, allá por 1975, compilaron una benemérita Floresta de poesías eróticas del Siglo de Oro. Servicio a la filología y a la cultura española, tan tenidas por mojigatas. Con sus decenas de poemas, la colección que en siguientes ediciones fue retitulada Poesía erótica del Siglo de Oro (PESO, para los amigos), desmentiría a quienes pensaban, y siguieran haciéndolo, que España había sido territorio yermo para las letras sexuales. Sin ir más lejos, otro francés, Alexandrian, que aún hace nada lo sugirió en su tan incompleta Historia de la literatura erótica (Barcelona, Planeta, 1990).

domingo, 18 de agosto de 2013

III, 37. Otra «nibola», 5. Las primadas

Avezado viajero por las líneas de alta velocidad de los subterráneos pancrónicos de la historia, Francesillo de Zúñiga podía simultanear el rollo catalano-leonés y veraniego de Máximo Lima Ferrer, con cierta entrevista al sur de Despeñaperros, uno de aquellos topónimos que el esperpento dictaba, de rato en rato, al mapa. Que acababa de girar nueva visita por Andalucía. Meses antes se había prometido el de Zúñiga darse un garbeo por las tierras que bañaba el Betis, tras leer aquella afamada carta intitulada «Divinas palabras», que el ex interventor de Al Andalus redactó para largar sobre el caso de los ERE de falsa moneda. Supuso Francesillo que aquel alto funcionario de la cosa del gestionar, que a pesar de todo intertextualizaba a lo Valle-Inclán, no más se hallaría en el Coto de Doñana, reducto de especies en vías de extinción.

jueves, 15 de agosto de 2013

X, 8. Pintándola

Andar pintando las paredes, tal vez el muro de Facebook, por echar o poniéndose en lo peor matar el rato. Andar pintándola, digo. Con otros grafitis. Literaventurescos.

jueves, 8 de agosto de 2013

III, 36. Otra «nibola», 4. El contagio de las palabras

¿Pero de dónde habían sacado a este Mariano Rajoy Brey, fundador de la Playa de Oriente? Francesillo de Zúñiga lo tenía averiguado y pasado a limpio en su muy exitoso Memorial global del mundo mundial: de idéntica fábrica que a un tal José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos, titulares respectivos de las afamadas marcas electores Mariano y ZP, venían de serie. Es que coincidieron, cuando la prehistoria de sus chiquilladas, en el patio de recreo del mismo colegio de León. Pero de León León: de la parte de la capital. Por aquellos días dizque las crónicas que les apodaban no Mariano y ZP, mas Papes y Marianín. La leche. En polvo: de aquellos polvos, estos lodos.

sábado, 3 de agosto de 2013

I, 22. Polivalente perrillo

En su instructiva «Zoología erótica en la lírica del Siglo de Oro» (eHumanista, 15 [2010], pp. 262-301), Labrador y DiFranco coleccionan unos textos con «intención» no menos «doble» que noble: rescatarlos de su marginalidad canónica —espacio vedado para los manuales serios de la academia repetitiva— y lograr que «los lectores se diviertan con su lectura como se divertirían quienes escuchaban estas canciones». En aquellos tiempos en que fueron compuestas, y que en tantos aspectos gozaron de mayor libertad que los nuestros.

lunes, 29 de julio de 2013

III, 35. Otra «nibola», 3. En Pleno mes de agosto

El Congreso de los Diputados solía estar chapado todo el año por ausencias, pero en agosto cerraba por reformas. A María Soraya Sáenz de Santamaría Antón, la Pepa Goteras del Gobierno, le habían encomendado que añadiera al Hemiciclo trescientos escaños. El buen pueblo español, los paganos, que decimos en los Carabancheles, fuente última del ingenio esperpéntico, ya los mentaba como Los 300 de Esparto. La previsora Partitocracia se adelantaba siempre a los acontecimientos porque vivía en el futuro. El de las encuestas. Tenían estas avizorado que ocuparan los nuevos escaños, a partir de las próximas elecciones anticipadas, fantasmales diputados que representarían a los votantes en blanco y abstencionistas. Los habituales trescientos cincuenta asientos seguirían destinados a los calladitos candidatos de la Partitocracia que resultaren agraciados con los votos nulos.

viernes, 26 de julio de 2013

III, 34. Otra «nibola», 2. El paco-esperpento

«Déjese vuesa merced de tapicitos pijos y gallinitas ciegas, y emplee su mucho ingenio y valer en obras de más empeño, macho». Con tal idiolecto pancrónico de quien llevaba seis siglos dando vaivenes por el túnel hispánico del tiempo de ida y vuelta, el bufón Francesillo de Zúñiga le había soltado tal conseja y fresca a Francisco de Goya, con quien solía departir en amenos coloquios. De inmediato, Goya dio los últimos retoques a La familia de Carlos IV. Desde una oscuridad recóndita, el pintor, que ya sabe —se lo acababa de anunciar Francesillo— que de todos los personajes de ese cuadro solo él permanecería en el túnel del tiempo reversible, mira de soslayo a La Familia. Luminosa y patética. ¡Ah, la familia regia! En 1800 está a punto de iniciar un proceso trisecular de intermitencia.

martes, 23 de julio de 2013

III, 33. Otra «nibola», 1. El rumano preguntón

Se estaba bien en la librería. Con su aire acondicionado y todo. Un buen sitio para echar el rato y esperar. Mientras hacía tiempo antes de encontrarse con Francesillo de Zúñiga, en la librería hojeaba distraído Francesillo de Azcoitia el reciente Memorial global del mundo mundial, que su primo le había prometido regalarle. Se lo iba a firmar, por supuesto. En la página 75, abierta —como mandan los cánones— al azar, leyó: «A Franco, quizá por ser tan bajito, le gustaba que le llamaran con superlativos: excelentísimo, generalísimo… Cositas así. Y se pirraba por ser encaramado al balcón más alto del Palacio de Oriente. Desde tan imponente calza de gloria y mármol, oteaba —vigía sin descanso— los horizontes de la reserva espiritual de Occidente. No se movían ni los futuros antifranquistas con efectos retroactivos. De manera que las fotos salían la mar de bien.»

domingo, 21 de julio de 2013

IX, 11. El juez y el historiador

Casi todos los últimos veintitrés años Adriano Sofri los pasó en la cárcel. Dos décadas de juicios —unas veces condenatorios y otras absolutorios— contra él y otros dirigentes y militantes del grupo izquierdista italiano Lotta Continua, fueron conformando «una historia judicial que sorprende por lo contradictorio y por lo infinito hasta en Italia» (L. Galán, en El País, 25-1-2000). Y que muestra lo complicadas y complejas que pueden ser la verdad y su búsqueda.

lunes, 15 de julio de 2013

IX, 10. Verdad, conveniencia y dudas

Procediendo de la novela de aventuras griega y caminando hacia una explicación racionalizadora —para su tiempo: neoaristotélica o contrarreformista—, Cervantes relata en el Persiles (1617) cosas que, por «extraordinarias», pondrán en entredicho todo el «crédito» ante el receptor, pues sucesos son que «tengan más de lo imposible que de lo verdadero»; así, las alfombras voladoras y los lobos que hablan (I, 8 y 18), fenómenos de ficción instantánea que significativamente se presentan juntos.

viernes, 12 de julio de 2013

IX, 9. Instantaneidad ficticia coherente o radical

Hay lectores u oyentes, como Mauricio, que no transigen del todo con el pacto del engaño. Son muy exigentes gentes con los textos instantáneamente ficticios, esos que desde el momento mismo de su escritura rehuyen el completo ajuste con las leyes de la que, por entendernos, seguiremos llamando realidad. Les solicitan adustos —sobre poco más o menos— que no sean muy radicales y, por tanto, que sus referencias resulten coherentes con las reglas dispuestas por los sacerdotes del poder jurídico y del poder científico.

domingo, 7 de julio de 2013

IX, 8. Ficciones instantáneas y progresivas

Lo sabemos: externamente, un texto literario no es menos real que una estatua, una barra de pan, un automóvil, un sueño, una cabina de teléfonos o un mapa. Por de dentro, en cambio, su sentido y organización forman un prisma: forjan una herramienta de contemplación e interpretación de la realidad.

sábado, 29 de junio de 2013

X, 7. Índices, 16-18 (abril-junio 2013)

Dice el contador que algo más de 9700 visitas (quisiera creer que vistas, y no digo ya lecturas) ha ido recibiendo Literaventuras en estos dieciocho meses, desde cincuenta y nueve países[1]. Sea. O como saludaban los clásicos, en latín y todo: Vale.

sábado, 22 de junio de 2013

I, 21. Paréntesis con delicada explicación

Mucho antes de Pirandello o Unamuno, el Autor como personaje. Ya hemos visto que en el mamotreto (o capítulo) XVII del Retrato de la Lozana andaluza, del clérigo Francisco Delicado, Rampín, criado de la protagonista, cuenta al Autor el diálogo mantenido por Lozana y una mujer lombarda. Allí se documenta perrica con el significado de ‘pene’, de acuerdo con el encriptado código sexual eufemístico. Concluíamos que en aquella escena Lozana fijaba la vista en el bulto de Rampín; una prueba, o sea, de lo que en el mamotreto XLII discurrirá el Autor mientras piensa precisamente en Lozana: «siempre oí decir que los ojos de las mujeres se hicieron de la bragueta del hombre, porque siempre miran allí» (ed. Sepúlveda, p. 234).

viernes, 14 de junio de 2013

III, 32. Y Bécquer, volviendo

Esta iba a ser, se avisó, una ligera revisión de una particular parcela de la Historia del Espíritu hecha poesía, con resonancia de ecos de Goethe y Valéry. Desde el remoto siglo VI a. C., ese Espíritu nos lleva, por entre vuelos de textos y golondrinas, a otros amanuenses, en terminología borgesiana. La golondrina blanca y negra ha estado viniendo cada año, durante dos mil setecientos de poesía (muchos más, si empezamos la cuenta en el Gilgamesh), para anunciar la perfumada primavera.

viernes, 7 de junio de 2013

II, 9. Repartiendo cera

En el periódico que en su día se subtituló «Diario independiente de la mañana», seguramente por no ser de la mañana de la que en concreto dependía, Rodrigo Casteleiro firmaba no ha mucho cierta quisicosa: «El Telediario de TVE recomienda rezar a los parados para reducir la ansiedad» (El País, 8-5-2013). Titular equívoco por dos razones. La primera, sintáctica: a no ser que los parados hayan sido canonizados —tarea se supone que futura para la apellidada hoy, por la propaganda vaticana de Francisco, «Iglesia de los pobres»—, el periodista debería haber escrito que «recomienda a los parados rezar». La segunda razón es de mala interpretación. O, por hablar con propiedad más ajustada al caso, de mala hostia.

sábado, 1 de junio de 2013

III, 31. Ave cargada de relatos y sentidos

En Safo, ruiseñor literario, al que María Rosa Lida dedicó esclarecedoras, precisas y bellas páginas en sus Estudios sobre la tradición clásica en España; golondrina en los otros, estas aves han sido fuente constante de dicción poética. Ambas encontraron además una formulación mítica que remarcó de nuevo su carácter de nuncios de la primavera.

sábado, 25 de mayo de 2013

III, 30. Ir y venir

Tal vez en una brumosa mañana en que Safo admiraba el mar que circunda Lesbos, que cercena la isla con espada de huracanes, tal vez, digo, el estímulo del canto popular aprendido cuando niña, unido al vuelo sedoso y seguro de unas golondrinas, o al canto plácido y embriagador de los ruiseñores, vinieron a forjar una nueva expresión en la mente o la voz de la cantautora.

domingo, 19 de mayo de 2013

III, 29. Heraldo de la primavera

La golondrina, ave-nuncio por excelencia; alado anuncio. Decíamos ayer. De un tal Simónides de Ceos, signo de la historia de la poesía o —tanto monta y tanto da— cantor griego nacido parece que allá por el 556 a. C., trae la Antología de García Gual este regalo:

miércoles, 8 de mayo de 2013

IV, 12. El viejo, la niña y Pilar Rahola

A ver, solo / sola para que yo / ya me entere. ¿Hay que seguir escribiendo con exquisitas barritas diagonales que nos hagan aparecer como políticamente correctos / correctas, o la censura / censuro de escritura / escrituro tan plasta / plasto se ha terminado / terminada? Censura que ampara el pensamiento primitivo de que las palabras son las cosas; en este caso, que el género gramatical es el sexo. A ver si nos lo curramos un poquito antes de la próxima prohibición: apañados iríamos buscando placer con una –a y con una –o.

sábado, 4 de mayo de 2013

X, 6. Palabras para el pueblo

Montañeses, montaraces y ultramontanos. Quién sabe quién leerá a quien redacta. Jubilados, maduros y barbilampiños. Como para seguir creyendo quien escribe que selecciona a sus lectores. Medianos y menguados, castaños y morenos. ¿Quién pasará sus ojos verdes o marrones por estas líneas?

sábado, 27 de abril de 2013

III, 28. Golondrinas y ecología filológica

Para mostrar cómo el Espíritu, ese personaje, ritma y rima la diversidad en comunión poética unificadora, fundiendo voy textos, populares y cultos. Que se expliquen entre sí, en ecología filológica de libre y placentero diálogo que vaya dibujando el esbozo de la memoria colectiva y la imaginación individual. No se me oculta que esta serie de posts podría alargarse desmesuradamente —y nada más grosero que la desmesura— de seguir por tal camino. Retengamos entonces aquellas relaciones para glosar o explicar el viejo poema griego que dio origen a estas aéreas reflexiones.

viernes, 19 de abril de 2013

X, 5. Nuevos retuiteos

Vale: corto y pego, por retuitear, retazos del blog. Y, por que no quede demasiado emborronada la pared con tantos grafiti, algo los ordeno. Me parece.

sábado, 13 de abril de 2013

III, 27. Dueñas pequeñas

Pudiera ser, vengo diciendo, que el pueblo fuera mucho de cantar por primavera. Pudiera ser, incluso, que alguien, alguna vez, con un mínimo de rigor explicara a qué responde el manoseado, deficiente o estrambótico concepto de pueblo. En todo caso, el canto popular, brotando de la voz de los que no escriben, ha sido de siempre y de suyo aprovechado por los poetas cultos, que es como se llama a los cantores que firman sus composiciones.

sábado, 6 de abril de 2013

I, 20. Prolongaciones del perro

Desde la Antigüedad hasta la Edad Media, el perro mantuvo, según Andrade Kowayashi, que cita a Lewinsohn, «una condición de “proletario” entre los animales»; pero en el siglo XVI asciende el buen can en la consideración humana y comienza a figurar en los lienzos, junto a sus dueños de posibles y de acuerdo con una codificada distribución de tamaños y funciones: «los perros falderos y pequeños», «como acompañantes femeninos», «y los perros grandes como atributos de masculinidad»[1].

lunes, 1 de abril de 2013

I, 19. Un símbolo estrujado

Estaba revisando, para mis clases de literatura erótica española, algunos documentos ahora de fácil acceso en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España, cuando doy con la revista barcelonesa El Fandango. Baile semanal dedicado al bello sexo masculino. Se publicó entre 1891 y al menos 1894. Destaca la Hemeroteca Digital de esta «publicación periódica ilustrada» de «género erótico-festivo», que hacía pensar que era llevada por mujeres: figuran como «directora literaria» y como «directora artística», respectivamente, «Dª Pepita Sensible» y «Dª Blanca Flor», y más tarde se presentaría a «Dª Panchita Caliente como directora». Uno (otro) de sus seudónimos, habituales en la imprenta erótica,  era «Casta del Todo».

sábado, 30 de marzo de 2013

X, 4. Índices, 13-15 (enero-marzo 2013)

Literaventuras cumple quince meses. Y con lectores. Agradezco la compañía de quienes, desde cincuenta y un países[1], las han compartido unas 8000 veces. Son tres estímulos.

lunes, 25 de marzo de 2013

V, 14. Principios de la eurochapu

La vamos a ver a la princesa Europa en los hologramas de la nueva serie de euros, dicen que a partir de mayo del 2013, aunque vaya usted a fiarse de las previsiones y los calendarios del Banco Central Europeo. Les contaré, entre tanto y con el amigo Ovidio, un cuento, relatado por los versos 833-875 del Libro II de las Metamorfosis. Por aclarar las cuentas. Más reveladores que los cómputos del Excel, los métricos.

martes, 19 de marzo de 2013

III, 26. Rosas de Alejandría

Los hombres se han congregado en todas las épocas para festejar los nuevos aires primaverales, las redivivas y sucesivas llegadas de las golondrinas. De la fiesta de Grecia, arcaica y popular, a las pasarelas de los últimos modelos de diseñadores o creativos —antiguamente, «sastres»—, un largo camino subsume aparentes diferencias.

jueves, 14 de marzo de 2013

III, 25. Por qué no el Espíritu una Golondrina

Solemos imaginar alado al Espíritu que invocara Valéry. Todavía más: encarnado, si santo, en una paloma. Que de vez en cuando revolotea, latino, sobre las cabezas de sabios varones congregados. Pero, ¿y si el Espíritu unificador tomara forma de otra ave? Como el aleteo de una de ellas se repiten, abriendo un viejo canto popular griego del siglo VI a. C., un verbo de movimiento y un adjetivo:

lunes, 11 de marzo de 2013

III, 24. Una cala en la Historia del Espíritu

Desde parcelas de la antropología, la psicología y la lingüística se sostiene el convencimiento de que una estructura compleja de universales se encarga de unificar los signos y las escrituras: porque la mente humana salva con su imaginativa casi todos los límites, mas ella misma tiene un lindero que no le es dado sobrepasar. Mircea Eliade mostró en El mito del eterno retorno cómo todos los ritos son el Rito en la mente primitiva. Es la idea de los arquetipos, desarrollada de Platón a Jüng.

martes, 5 de marzo de 2013

X, 3. Retuiteando

Tanta ausencia de luz, tanto cielo encapotado y tanta lluvia me producen melancolía. Qué demonios: me ponen de mala leche. Encima —nada peor que convertir el hobby en obligación— no se me ocurre qué hilo seguir en el blog, con tal alboroto y mundanal mezcolanza de gentes que unas renuncian y se retiran, otras no admiten que dimitir se pueda y las demás piden que no sé quién abdique. Así que me he puesto a leer. Se ve que los persistentes aguaceros no solo son buenos para los pantanos. También contribuyen lo suyo a civilizar. Una historia global de la literatura pudiera ligar estados climatológicos y estados de inspiración.

jueves, 28 de febrero de 2013

VII, 6. Español en Red

Paradójico a poco que se piense es el efecto de las enciclopedias en la Red, muy populares por lo que respecta a su recepción y cada vez más a su creación wiki: quizá el caso más llamativo de la actual recuperación, por vía neotecnológica, de una medievalizante autoría colectiva y anónima, lo que de rebote conlleva regresar al romántico e intrahistórico espíritu del pueblo. Como este mora ya en aldeas cibernéticas, la tendencia no será analógica, pero sí es análoga a la que ha revitalizado una inspiración que, como en lo antiguo, del éter llega, lo que se verbaliza en expresiones dignas de invocar a las Musas como bajarse un archivo. Rediviva inspiración que colide con los modernos —o sea, provenientes del pasado decimonónico que los protegió— derechos de autor, resto de una sociedad que se ha metamorfoseado en postmoderna: en postburguesa.

viernes, 22 de febrero de 2013

V, 13. Profecía con freno y marcha atrás

Iba recordando, si se acuerdan, cierta profecía parvularia de 1998. Que cómo serían la cultura y el ocio en el siglo XXI, me habían preguntado entonces. La cuestión ya encerraba su correspondiente gato: hay gentes que identifican, sin matices, cultura y ocio. Ojalá. Yo, como si nada, me lancé a la piscina. Es que suele gustarme:

viernes, 15 de febrero de 2013

III, 23. Mañana de plenitud

Tantos años después, sonriente y serena lo había acariciado ella dentro de su sueño. Al despertarse descubrió que seguía enamorado. Se apresuró sin esperanza a buscarla en su taller. En efecto, no: contemplar la copia de aquel extraño cuadro, que tan secreta un siglo había ocultado (con el paréntesis de ya polvorienta sábana) no lo consoló de lo imposible. Avivaba, sí, rescoldos de recuerdos. De aquella mañana.

viernes, 8 de febrero de 2013

IV, 11. Funcionario del Partido

El leninismo ha quedado como forma de organizar sectas políticamente. Al resultado se le llamó partido. El Partido. Setenta años de difusión masiva de su obra a cargo del Estado dentro del Estado, es decir, del Partido, terminaron por convencer a los ya convencidos de que Lenin era un intelectual. No: fue un propagandista, un disciplinado alborotador que escribe de los hechos que vivió y provocó, un estratega formidable. No un pensador. Ni a las suelas llega de los botines londinenses de Marx.

martes, 5 de febrero de 2013

V, 12. Panel de expertos

Les podría largar un cuento, pero no busco votos. Señalarles, por ejemplo, que me he levantado nostradamus. No: me daría la risa racionalista, que, si bien se contagia demasiado poco, me impediría seguir. Les contaré la verdad. No solo no estoy en modo profético, sino que me hallaba en modo recordatorio. Aunque ahora que, tras poner el último punto, me he detenido, advierto que son lo mismo. Es lo que voy sosteniendo en estas Literaventuras.

lunes, 28 de enero de 2013

VI, 21. Paseo poético-lexicográfico

Volvamos de nuevo la vista hacia el camino otoñal del Diccionario. Por pasear, ojeando y hojeando. De algo que vaya cargado de «idealidad, lirismo», o que «suscita un sentimiento hondo de belleza», se dice que tiene poesía. Es fama que hubo quien se declaraba así a las señoras: «Poesía… eres tú». Y ya puesto, generalizaba: «mientras exista una mujer hermosa, / ¡habrá poesía!» (Bécquer, rimas XXI y IV).

martes, 22 de enero de 2013

IX, 7. Formulación de un teorema literario

Creadores literarios hay que se jactan de haber superado a la tradición; pero como no pueden sino hacerlo mediante expresión reiterada o tópica, la paradoja, al acecho siempre, deja entrever sus perfiles: cuanto más pretende distanciarse un autor de la tradición, más se ancla en ella. Igual se trata de la superstición de la libertad creativa.

sábado, 19 de enero de 2013

IX, 6. Originalidad: tradición

Con la paradójica novedad que supone recordar lo antiguo —pongamos los pasos de los poetas de Provenza—, Gaspar Gil Polo había expresado el conocido afán innovador, que en su caso consistía en incrustar una variada polimetría en el argumento de la pastoril Diana enamorada (1569): «Puse aquí algunas rimas y versos de estilo nuevo y hasta ahora, que yo sepa, no usado en esta lengua. Las rimas hice a imitación de las que he leído en libros antiguos de poetas provenzales»[1]. Estilo nuevo a imitación de lo antiguo: cuadratura del círculo. O sea, vida. Eso que decimos realidad.

martes, 15 de enero de 2013

IX, 5. Automarketing cervantino

El Siglo de Oro suele presentarse, en las hinchadas tarjetas de visita que son los manuales, como generador de una literatura basada en la autoridad y en su imitación; pero los textos áureos que responden al teorema del prurito de originalidad hacen hincapié justamente en el orgullo y el afán de primogenitura que va a haber que tildar de romántico, si de lo que se trata es de bautizar con categorías no menos anacrónicas o científicas que las de Renacimiento, Manierismo o Barroco.

jueves, 10 de enero de 2013

IX, 4. Vanguardias del siglo XVI

Puede que la tradición inmediata fuera incapaz de justificar las Soledades, pero no la protesta gongorina de primogenitura creativa. Pues ya Boscán, jugando implícitamente con la frase probar mi espada, se había vestido con los ropajes de capitán de la vanguardia poético-italianista del XVI. Si bien, a lo Moreno Villa —como el teorema ha de ser universal, su formulación permitirá el científico anacronismo—, era capitán prudente.

sábado, 5 de enero de 2013

V, 11. Recortes previstos por Cervantes

Tengo para mí que Miguel de Cervantes no sabía cómo terminar El coloquio de los perros, una de sus Novelas ejemplares (1613). Si no es que no se entiende que al final acabe como empezaba Eugenio: «¿Saben aquel que diu?». Que se pone a contar chistes, digo. Supongo que por completar el pliego. Relata Berganza, el can, que en el hospital que guardaba había no un francés, un inglés, un ruso y un español, que es como principian los chistes de países y profesiones, sino un alquimista, un poeta, un matemático y un arbitrista.

martes, 1 de enero de 2013

I, 18. Vibraciones

Definitivamente, el arte abstracto mató al erotismo. Basta echar un vistazo a Mujer y perro delante de la luna, 1936 (Madrid, Museo Reina Sofía), de Joan Miró (1893-1983), para comprobarlo. Y salir luego corriendo. Por mucho juego de bolso (o bolsa, no sé), por mucha lengua que saque ella, que saca mucha, y por mucho gato en que se convierta él, que se convierte y mucho, no hay por dónde imaginar, percibir sugerencias, notar incitaciones. La luna ha hecho lunáticos estragos en ese desperdicio de líneas tiradas y pastosos colorines.