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miércoles, 12 de septiembre de 2012

III, 20. La novela del verano, y 6. Post scriptum

Se echa ya el otoño con sus ganas de marear y habrá que ir acostándose antes. Una triste lata. Convendrá entonces ponerle fin a esta historia. Cuyo narrador no quisiera por demás seguir distrayéndose del espejismo de la que en su siglo se llamara —con expresión es de suponer que ya arcaica— rabiosa actualidad, esa fantástica productora de argumentos de ficción.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

III, 19. La novela del verano, 5. El fenómeno

De Elías García Martínez dicen que una vez se subastó en la capital del Principado autonómico de Cataluña una tormentosa obra suya, Pescadores (1891), con el atractivo precio de salida de 120 euracos del ala. Emprendida tal tarea de divulgación y rescate, el Centro de Estudios Borjanos fue agraciado con la donación de Virgen de los Dolores (1933), otro lienzo del «destacado pintor». Con alborozo comedido se anunciaba en un post del 6 de agosto. Año de Nuestro Señor del 2012.

sábado, 1 de septiembre de 2012

III, 18. La novela del verano, 4. En prácticas

Entra Cecilia Quijano en la Domus Dei et porta coeli como quien entra por su casa, con pisadas repetidas desde hace siglos por todas las beatas de España. Está a punto de darle un argumentazo a Almodóvar, que según pregonan las gacetas del mundanal ruido con un agolparse de erratas —en verano, es que solo trabajan becarios en prácticas— elige en esas horas escenarios en el aeropuerto de Ciudad Real, modernísimo y quietista.

martes, 28 de agosto de 2012

III, 17. La novela del verano, 3. Un formarse

En los adentros de la iglesia de la Misericordia, olor como a cerrado, en mixtura de incienso y humo de velitas antiguamente encendidas, quemadas y derretidas. Ambiente y aroma iguales siempre a sí mismos. Cecilia Quesada o García se persigna con agua bendita y avanza en un arranque decidido: el habitual efecto Lourdes-Fátima sobre todas las almas que, psicosomáticamente aquejadas, no sanan los médicos del Seguro.

domingo, 26 de agosto de 2012

III, 16. La novela del verano, 2. Hecho un cristo

El Ecce Homo de García Martínez fue el «resultado de dos horas de devoción a la Virgen de la Misericordia». Pudieran estas palabras haber brotado, si no en trance de reflexión vivenciada en oscuro confesionario, en un acceso de confesión pública. En todo caso, se sabe que selladas fueron, y sobre pared sacra, por el renombrado pintor. Un grafiti más del aerosol de don Elías.

viernes, 24 de agosto de 2012

III, 15. La novela del verano, 1. El pintor

Por no molestar, Elías García Martínez ocupaba en la Historia universal del arte un muy discreto lugar. Diríase que simple o mínimo rinconcillo: en una de tantísimas y retiradas iglesias de pueblo. Tan mal iluminadas. Preguntabas a Mr. Google por don Elías, y el cacharro más bien callaba. No fuera a decir de más.