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viernes, 7 de agosto de 2020

X, 33. La verdad, la mentira y sus parientes intermedios

 

Sepan cuantos esto oyeren que los señores de las Redes sin distancia social borran sus cuentos a las cuentas de Trump, por expandir coronabulos. A buenas horas, andará diciendo ya el Comandante en Jefe de la Mentira. Ítem más: que la guapura de guasap va a serlocjolmizarse incorporando una lupa de verificar mensajes. ¿Elemental, querido Watson? Pobres son aquellas inservibles cerraduras de poner puertas al campo o estas herramientas herrumbrosas que los usuarios despreciarán por preferir que los suyos les mientan mucho. Mejor entonces que la lupa, la pipa de reflexionar (cervantinamente) echando humo.

sábado, 13 de junio de 2020

X, 32. Literatura española a vista de blog


Ahora que por fuerza vírica o mayor nos dedicamos en cuerpo no presente a la docencia en línea —esa delgada línea roja de filosofía de trinchera—, no estará de más allegar materiales para ella. Sean aquí los procedentes de unas literaventuras que pretenden combinar ironía, desenfado y precisión. Síntesis conceptista o hija de la magnífica teorización dispuesta por Gracián en esa Agudeza y arte de ingenio (1648) más vanguardista, sin duda, que la academia decimonónica y su herencia y gerencia de envaramiento, falso positivismo y alergia a la vida. Camina así el lenguaje del blog, en tanto instrumento didáctico, hacia la abolición del academicismo. Ese lastre para el desarrollo de las Humanidades.

miércoles, 8 de agosto de 2018

IX, 51. IAG 1.2



«[…] porque la máquina del mundo es harto
compleja para la simplicidad de los hombres»
(Borges, El hacedor, p. 68)

Un texto parafraseado se metaforsea en el referente (la realidad a la que se apunta) de sus respectivas paráfrasis. Cuando prosifican el poema de Góngora, sus comentaristas pretenden aclararlo: vierten entonces su música coral y poliédrica en modestas y pálidas líneas de sintaxis simple. Revisemos este procedimiento en algunas paráfrasis de las 74 palabras del pasaje (Soledades, I, 62-76) sobre el que vamos tratando.

miércoles, 1 de agosto de 2018

IX, 50. IAG 1.1.1


Algo se parece a como cuando estás olvidado del mundo o repantingado en el sofá, viendo una peli española en mal año rodada con sonido directo, por la cosa de la naturalidad y del ahorro (o del ahorro-naturalidad): que tienes que darle varias veces al replay para averiguar qué coñocojones farfulla la última revelación de los Goya, criatura que tantas clases de vocalización fue saltándose hasta alcanzar el éxito. Se parece algo, sí, pero con Góngora manda la métrica música perfectamente medida, domeñadora de la sintaxis y señora de la semántica. Aunque es el caso que sus poemas exigen VAR a cada instante, tal que la vida misma, o relectura continua…, a medida que se los va leyendo. En el siglo pasado ensayé una explicación:

lunes, 30 de julio de 2018

IX, 49. IAG 1.1


Al leer un texto esperamos no sólo que nos dé la razón, sino encima que lo haga del modo en que lo queremos. Ya saben: sujeto, verbo, predicado. Esa simplicidad. El método de la IAG, sin embargo y sin concesiones, resulta mucho más acorde con la complejidad del mundo. Al que se supone que hacen referencia los textos.

domingo, 8 de julio de 2018

IX, 48. IAG 1.0

El peregrino que visite el de la Ciencia Museo de Granada topará, cuando encamine sus pasos hacia la entrada, con inquieto, si no inquietante, cronómetro. Que persistente desgrana, en cómputo raudo y fatal, el número de individuos del humano género que sin descanso se incorporan a la tarea de ocupar el planeta. Si dos horas durase su vagar errante por las estancias del museo, el peregrino comprobará a su salida los muchos miles de criaturas que acaban de llegar, en tan breve lapso, a este mundo. Cuyo gran cambio no es sino el de la superpoblación: «número crece y multiplica voces», que dijera Góngora (Soledades, I, 232). La plaga que no previeron, antes de nuestro siglo, los incapaces dioses. Imposible gestionar con nuestras herrumbrosas herramientas tantos big data asociados a esa multiplicación. De modo que la inteligencia ha de evolucionar para comprender y enfrentar tamaña complejidad. ¿En inteligencia artificial (IA)? Si así fuera, qué mejor entrenamiento iniciático que la Inteligencia Artificial Gongorina (IAG).

domingo, 29 de abril de 2018

XI, 14. Del asesinato como uno de los servicios públicos (1)


Lo mejor del librito, además de su excepcional título, Of Murder considered as one of the Fine Arts, es que lo leyó Borges. En las múltiples ocasiones en que cada día versan las conversaciones porteñas sobre teoría literaria, «es frecuente escuchar que a la mención de De Quincey, se sigue la frase: “sí, un escritor que le gustaba a Borges”», por lo que no extrañará la experiencia de un crítico argentino como Ledesma, quien, tras confesar que al leer al autor inglés «en textos que no se parecen a los de Borges», «les encontré algo “borgeano”», concluye: «No deja de ser asombroso de qué manera la lectura de un autor consagrado puede condicionar la de otros autores», revirtiendo «los términos de la influencia. La mediación de Borges determina nuestra recepción de Thomas De Quincey»[1]. No de otro asunto capital, la reversibilidad del tiempo, creo que tratara Borges.

domingo, 17 de septiembre de 2017

IX, 42. Un «fútil detalle»

El verso clave (o sea, llave) de la preceptiva autosonetil de Blengio, «y si al concluir le cierra llave de oro», el trece tenía que ser, resulta musicalmente mejorable: es, mira por dónde, el «fútil detalle» que «empaña» el «decoro» (v. 9) de este soneto. Su llave dista de ser «de oro», pues resulta ['dóro]. Porque el nimio detalle que provoca el estropicio es, en este caso, fonético. Para comprobarlo, debemos radiografiar el soneto de Blengio: pasarlo por los rayos X del AFI, el alfabeto fonético internacional.

domingo, 10 de septiembre de 2017

IX, 41. Manual de instrucciones

Principio básico del conocimiento es que éste se conquista en los detalles. No hay dato, hecho o signo que no los ofrezca para detectar en ellos pautas y extraerles tendencias. Requisito no menos básico es armarse de paciencia para descifrarlos. Un ejemplo claro se echa en falta para ilustrar el proceso. Sea el siguiente mensaje:

sábado, 10 de junio de 2017

V, 21. Gato jurisconsulto al horno

«El autor trata de epatar al lector con hechos desconcertantes que son la causa del éxito de escritores psicópatas». Justo Gárate extraía esta ley al explicar la falsedad de la covada (cfr. «III, 50. Del rigor de la ciencia social (1)») y asentar un principio universal sobre el vínculo entre el hambre (un «impostor voluntario») y las ganas de comer (la innumerable audiencia): un autor «entusiasta y carente de control crítico», de esos que «se aferran a lo extraño», suele afirmar «algo más de lo que puede comprobar», lo que termina echando raíces en el pueblo, hábitat en que «los mitos y errores» desarrollan su «gran tendencia a conservarse y perpetuarse».

domingo, 4 de junio de 2017

V, 20. El gato microondeado en la posverdad

La historia les será tan familiar como los gatos y los microondas. Al menos, anda extendida por la Red con sus variantes y 50.000 resultados en el almacén de ofertas baciyélmicas o verdadero-falsas de Google. «El (horno) microondas llegó para quedarse hace ya 67 años» (El plural.com, 26-8-2014) la tacha de leyenda urbana, ¿saben aquel que diu?: «la mujer que tenía un gato que se había mojado y que decidió meterlo en el microondas para secarlo», operación que «el minino» fue incapaz de soportar, lo que determinó su fallecimiento «ipso facto». Después, la microondeadora «decidió demandar a la marca del horno porque ‘no advertía de esa posibilidad’. La mitología callejera concluía que la señora había ganado el juicio y logrado una suculenta indemnización», y que después «un joven americano» siguió su ejemplo: «El autor de la animalada, lejos de recibir una suma de dinero por parte de la marca, fue condenado a labores sociales en su comunidad».

lunes, 9 de enero de 2017

VI, 29. Ercilla, inventor de Chile (y 4)

La literatura aplicada de Daniel Devoto (Textos y contextos, 1974) es bien distinta de la que concibió treinta años antes Alfonso Reyes:

Es literatura aplicada la historia escrita con belleza literaria de estilo y forma [...]; no lo es el esquema geométrico de Federico de Onís [RFE, 1915] sobre la transmisión de los textos en una oda de fray Luis de León.[1]

miércoles, 28 de diciembre de 2016

VI, 28. Ercilla, inventor de Chile (3)

Mucho antes de que Colo-Colo inspirara a los hinchas futboleros en su frecuente acción de venirse arriba, Caupolicán, héroe araucano forjado a golpe de endecasílabo recio por Ercilla, había protagonizado un soneto de esos en que Rubén Darío se ponía estupendo: «Es algo formidable que vio la vieja raza…». La pieza fue coleccionada en Azul… (1888), apenas cinco años después de la última derrota mapuche ante el Regimiento Caupolicán, del Ejército chileno. En la visión rubendariana, el «salvaje y aguerrido» Caupolicán lucía «por casco sus cabellos, su pecho por coraza». Hay quienes no quieren resistirse al viejo impulso épico y su armígero son de Marte, que dijera Hernando de Acuña, vecino de Ercilla en años (1520-1580), espadas y plumas.

domingo, 11 de septiembre de 2016

VI, 26. Ercilla, inventor de Chile (1)

Para José Ángel Sánchez Ibáñez,
que animó a recuperar estas literaventuras

Es un clásico: al poco de emerger una nación naciente, habrá legión de historiadores comprometidos —esa mezcla explosiva— que se lance a la búsqueda de un libro fundante, máxima expresión de la literatura que influye en la vida. El coñac erudito es lo que tiene: unas copas de más de Fundador, y a fabular. Vamos, la «historia y otras barbaridades» a que se refería Guerra Cunningham al tratar sobre la conformación del imaginario nacional chileno[1]. En este caso, tal libro es un poema épico, La Araucana (1569-1589), de Alonso de Ercilla. Madrileño y soldado del Rey.

domingo, 1 de noviembre de 2015

IV, 16. Filología futbolística

Persiguiendo a quienes defraudan a Cataluña, la Agencia Tributaria trinca a Javier Alejandro Mascherano: millón y medio de euros se le habían distraído. Para ir pagando ahora los 300 millones que a las farmacias debe el Govern de Mas, que anda alelado con la catetilla cursilada esa de la desconexión. Pero vamos a lo que de verdad importa a la gente: ¿podrá jugar Mascherano la enésima pachanga del siglo?

martes, 23 de septiembre de 2014

II, 14. Las cartas sobre la mesa

En la «Parte analógica», que es el diccionario ideológico propiamente dicho del Casares, se cobija la entrada interpretación (p. 246). Donde se dispone una baraja léxica compuesta por cartas que voy a ir mezclando ya, porque, oigan, no puedo limitarme a transcribir, y reordenar resulta además otro modo de interpretar o, cuando menos, de glosar.

sábado, 6 de septiembre de 2014

II, 13. Un poliedro móvil o léxico

Julio Casares publicó en 1942 su Diccionario ideológico de la lengua española. Desde la idea a la palabra; desde la palabra a la idea, que medio siglo después iba ya por la 18ª tirada de la 2ª edición (Barcelona, Gustavo Gili, 1992). El Casares: un exitazo. A su celebrada estirpe se sumó Vox. Diccionario ideológico de la lengua española (Barcelona, Biblograf, 1995), dirigido por Manuel Alvar Ezquerra.

martes, 26 de agosto de 2014

VI, 25. «Non nova, sed nove»

La intertextualidad no solo corrobora que «no se hace nada nuevo bajo el sol» (Eclesiastés, I, 9); también es indicio de que la literatura y otras expresiones artísticas brindan plantillas para moverse por el mundo, describiéndolo y reescribiéndolo. Dicta el Libro de estilo (3.21) de El País: «Un recurso fácil y reprobable es titular con otros títulos; es decir, aplicar a un reportaje un título de película, de obra literaria o de una canción. Esta práctica demuestra escasa imaginación y abundante pereza mental.» Asombroso el catecismo este.

sábado, 16 de agosto de 2014

VI, 24. Toparse de oídas es llorar

La oralidad reelabora, según la olvidadiza memoria le da a entender, frases arrancadas de textos. Que se fosilizan luego en comodines proverbiales para que ahí quede el (re)citador: más ancho que largo. Tal extracción por vía oral revitaliza de autoridad paradójica, por cuanto las sentencias transformadas se prescriben en circunstancias alejadas de las previstas en los textos despojados. A costa de ahondar la distancia entre lo que un autor escribió (y no digamos ya lo que quiso escribir) y lo que se le atribuye, estas acuñaciones literaturizan también la vida.

domingo, 3 de agosto de 2014

II, 12. Escribir con diccionario

Supongamos que hemos de componer un texto sobre la interpretación. En un trance así, la gente es mucho de confirmar en un diccionario semasiológico el sentido que puede intuirse en la voz interpretación. De rebote, esto proporciona el concepto de partida para empezar la operación de DFB (desvirgar el folio en blanco), que la Lingüística se ha poblado, de un tiempo a esta parte, de siglas y acrónimos; no en vano, sepan y óiganlo todos, la lingüística es una ciencia.